Terminología y recursos utilizados

Lo primero que se puede resaltar es el rechazo a las variantes textuales castellanas basadas en el conocido textus receptus, como ya se manifestó antes; este rechazo se debe a que está fundamentada en un tipo de texto secundario, tardío y fusionado con variantes acumuladas durante más de catorce siglos. La inexistencia de la imprenta y la poca vigilancia a la fidelidad de las Escrituras en esa época, hacía que los copistas cometieran errores o añadieran su punto de vista dentro de la Biblia. Además se conoce que entre el siglo III y el siglo XV existió una especie de “monopolio de la Biblia” por parte de la iglesia católica, lo que supone que las Escrituras fueran “permeadas” de ideologías Papales y filosofías humanas. 

A continuación una breve reseña de el textus receptus:

El Textus Receptus. Paradójicamente, basado en el tipo de texto Bizantino (Siglo V) fue también el que sirvió de base para las traducciones Protestantes del Nuevo Pacto. Esta base textual griega fue editada e impresa en 1517 por el famoso humanista Desiderio Erasmo de Rotterdam (Erasmo evidenció una fuerte tendencia al ecumenismo, pues recomendó al Luteranismo a acercarse a Roma. Además fue el responsable de incluir al menos 22 interpolaciones o pasajes inexistentes en dicha traducción, como por ejemplo el comma joaneum. Aunado a esto era uno de los mas acérrimos antisemitas dentro de los protestantes con frases históricas como la siguiente: "Los judíos, nada mas contrario y enemigo de Cristo que esta peste. ¿Quien de nosotros no odia a esta raza de hombres? Si es de cristianos odiar a los judíos, aquí todos somos sobradamente cristianos" ignorando que la raza del mesías y su origen era el mismo) .

Sus subsecuentes ediciones fueron ampliamente difundidas, y fue aceptado como el texto normativo para la Iglesia Protestante, el cual llegó a ser reconocido por el nombre latino de Textus Receptus. La obra de Erasmo sirvió como base textual de traducción a la mayoría de los idiomas vernáculos de Europa. Fue editada cinco veces, y más de treinta ediciones fueron realizadas sin autorización en Venecia, Estrasburgo, Basilea, París y otros lugares de Europa. Subsecuentes editores, a pesar de haber realizado un número considerable de alteraciones arbitrarias, reprodujeron vez tras vez esta adulterada forma de base textual griega, asegurándole una preeminencia tal, que hasta principios del siglo XX, llegó a aceptarse como texto normativo del Nuevo Pacto. Tan supersticiosa e inapropiada ha sido su inmerecida reverencia, que los intentos por criticarlo o enmendarlo son todavía considerados como un sacrilegio, todo esto a pesar de que su base textual es esencialmente un manojo (¡seis!) de manuscritos tardíos (¡siglo XII!) escogidos al azar y, por lo menos en una docena de pasajes, su lectura no está respaldada por ningún manuscrito griego conocido hasta el presente. Aun así, este Textus Receptus ha resistido durante casi 500 años (y aún resiste) en ser desplazado a favor de la verdadera Base Textual Griega, y hoy, encubierto bajo su nuevo nombre de Texto Mayoritario, trata de retomar su primacía, y sigue obstaculizando el camino de todo esfuerzo por restaurar la genuina Palabra de Dios.

Fuente: Prologo de la biblia textual 3era edición

En este punto se aclara que los aparentes cambios de palabras, nombres, lugares, incluso pasajes bíblicos en este blog no se pueden tomar como contrariar la Palabra de Dios, sino mas bien, son consecuencia de un esfuerzo de acercarse al mensaje original, lo que conlleva a que se aleje de las versiones castellanas que conocemos basadas en una "adulterada forma de base textual del textus receptus el que aun resiste como texto normativo de la iglesia protestante  y sigue obstaculizando el camino de todo esfuerzo por restaurar la genuina Palabra de Dios."

Por consiguiente como principal recurso se usa la traducción contextual (ofrecida por las versiones de la BTX y algunas actualizadas) cuyos textos bases son la Biblia Hebraica Stuttgartensia y Novum Testamentum Grace (125 D.C) los cuales son mas remotos y cercanos a los autógrafos sagrados.

Vale destacar que las versiones hebreas del antiguo pacto no han tenido tanta deformación como las del nuevo pacto. Esto se debe a que las autoridades judías fueron resguardando celosamente sus manuscritos, a pesar de la persecución e intento de destrucción de su literatura a lo largo de la historia de la iglesia católica. 

Otro recurso valioso es el del collar o rastrear palabras en su debido contexto dentro de las Sagradas Escrituras. Dichas palabras, de tratarse del nuevo pacto, del griego se transportan a lo que el Autor Sagrado dijo en hebreo. 

¿Por que la preeminencia del hebreo?

Recordemos que de los 66 libros que conocemos como canon en nuestras versiones castellanas, 39 son literatura hebrea, es decir, fueron escritos en hebreo, llamada “lashon ha qodesh” (lengua sagrada). Fue en esta lengua que el Eterno le plugo dar a los patriarcas, a Moisés y  a los profetas el mensaje Divino. Por otra parte el contenido de los 27 libros restantes del nuevo pacto en su mayoría son basados en profecías y oráculos del antiguo pacto, en otras palabras, pueden ser rastreados hasta su fuente, el antiguo pacto, que fue escrito en hebreo.

También se hace referencia a manuscritos como el evangelio de Mateo de shemtov o dutillet que manifiestan una forma de lenguaje mas acercada y acertada a los tiempos de Yeshua.

A continuación algunas evidencias históricas de estos manuscritos:

«Mateo compuso las palabras en el dialecto hebreo, y cada cual tradujo como pudo.» (Eusebio, Hist. Ecle. 3:39)

«Mateo también produjo un evangelio escrito entre los hebreos en su propio dialecto…» (Ireneo, Contra las Herejías, 3:1) 

«Mateo también, habiendo proclamado primero el evangelio en hebreo, cuando al punto de ir también a otras naciones, lo puso por escrito en su lengua nativa, y así suplió la falta de su presencia para ellos por medio de sus escritos.» (Eusebio, Hist. Ecle. 3:24)

 «Pantenus…penetró tan lejos como la India, donde se informa que halló el evangelio según mateo, que había sido entregado antes de su llegada a alguien que tenía el conocimiento del Mesías, a quien Bartolomé (Natanael Ben Talmay), uno de los emisarios, como se dice, había predicado, y les había dejado ese escrito de Mateo en letras hebreas.»(Eusebio, Hist. Ecle. 5:10) 

«Ellos [los Nazarenos] tienen el evangelio según Mateo muy completo, en hebreo, porque este evangelio se preserva ciertamente entre ellos como fue escrito primeramente, en letras hebreas.» (Epifanio, Panarion 29:9:4)

«Mateo, quien es también Leví, y de colector de impuestos vino a ser un emisario, primero de todos los evangelistas, compuso un evangelio del Mesías en Judea en el idioma y caracteres hebreos, para beneficio de los de la circuncisión que habían creído, quién lo tradujo al griego no es suficientemente seguro. Además, el hebreo mismo se preserva hasta este día en la biblioteca de Cesarea, la cual el mártir Pamfilus tan diligentemente coleccionó. También me permitieron los nazarenos que usan ese volumen en la ciudad siria de Boroea copiarlo. En el cual hay que notar que, siempre que el evangelista…hace uso de los testimonios de la antigua Escritura, no sigue la autoridad de los setenta traductores [la Septuaginta], sino la del hebreo [el Texto Masorético]. (Jerónimo, De Hombres Ilustres 3)

«Culminación del Santo Evangelio según lo publicó Mateo; y el cual publicó en hebreo, en la tierra de los Palestinos.» (La peshita siglo V) 

Se puede destacar que el origen al menos de los evangelios  y el libro de los hechos fue en escritura hebrea. De hecho actualmente uno puede ingresar a la biblioteca del vaticano y encontrarse fragmentos de los evangelios escritos en hebreo entre su caja de misceláneos.

Evangelio de Luqah
Primera página
Fuente Biblioteca virtual del Vaticano.

Evangelio de Yohanan
Primera página
Fuente Biblioteca virtual del Vaticano.

Por otro lado en la biblioteca de Londrés existen fragmentos del libro de revelaciones y la carta de Jacob en hebreo.

 Epistola de Jacob
Primera página
Biblioteca de London

Libro de revelaciones
Primera página
Biblioteca de London


Lo primordial entonces es reconocer que no todo lo que está escrito en las versiones castellanas es Palabra de Dios. No se trata de conocer lo que el Autor Divino quiso o supone decir en castellano, sino lo que ÉL DICE en hebreo, griego y arameo. 

Estimado lector y amados hermanos, lo que se pretende es que en una época que tenemos la posibilidad de acercarnos mas los Autógrafos Divinos, no sigamos cometiendo los mismos errores basando teorías y doctrinas en un texto caduco y espurio, que a la luz de tan importantes evidencias, las personas que lo ignoren, es simplemente por que así lo quiere.

No caigamos en el error en el cual cayeron los saduceos: "Entonces, respondiendo Yeshua, les dijo: Estáis errando, al ignorar las Escrituras y el poder de Dios BTX Mateo 22:29" y podamos seguir el principio y consejo que nos dio el apóstol Pablo: ..."para que en nosotros aprendáis lo de no sobrepasar lo que está escrito... 1 Corintios 4:6.


Nota: aunque aparentemente en este blog se haga uso de terminología judío mesiánica, no soy participe de de dicha filosofía.



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